Qué son los miedos, timidez e inseguridad

Qué es la timidez

La timidez se puede definir como una tendencia natural a evitar interacciones sociales y a fracasar a la hora de participar apropiadamente en situaciones que impliquen la relación con otras personas. Es por tanto, un mecanismo de defensa que permite a la persona evaluar situaciones novedosas a través de una actitud de cautela con el fin de responder de forma adecuada a las demandas de la situación.

Cuando la timidez se relaciona con estados de ansiedad elevados que tienen que ver con el miedo y la inseguridad personal, las reacciones del individuo son de tensión, preocupación, sentimientos de incomodidad e inhibición del comportamiento social normalmente esperado.

Además, la timidez está asociada a la introversión y a la inhibición comportamental. El miedo a la evaluación negativa, relacionada con situaciones sociales, está en la base de la timidez. Se trataría de una característica individual, de un rasgo general de personalidad, que se activa en situaciones de amenaza interpersonal, y que es relativamente independiente de la intensidad de las situaciones. La introversión se entiende como una dimensión de personalidad que agrupa las características de sujetos tranquilos, reservados, introspectivos, retraídos, distantes con los demás excepto con los amigos íntimos, cautelosos y con elevado control emocional.  La introversión constituye un factor de vulnerabilidad de cara al desarrollo de ciertos trastornos de ansiedad, en especial de ansiedad social.

Tipos de timidez

En rasgos generales se distinguen tres tipos de personas tímidas:

  • el primero incluye a aquellos individuos que no temen la interacción social, simplemente prefieren estar solos, sintiéndose más cómodos con sus ideas y sus objetos inanimados que con la gente;
  • el segundo grupo hace referencia a aquellos sujetos con baja confianza en sí mismos, pobres habilidades sociales y sentimientos de vergüenza que hacen que eviten el contacto con los demás;
  • el tercero integra a aquellos individuos que se sienten atemorizados ante la posible no consecución de sus expectativas sociales y culturales.

También se puede clasificar la timidez en relación con el miedo:

  • la timidez ligada al miedo a los demás, que surge durante el primer año de vida del niño, se manifiesta a través de la ansiedad provocada por la inseguridad ante la presencia de extraños, normalmente adultos, y preocupaciones excesivas por el miedo a ser evaluados negativamente por otros
  • la relacionada con la autoobservación que surge a partir de los 4-5 años cuando el niño toma conciencia de sí mismo como un ente social expuesto a la evaluación crítica de los demás, y una preponderancia de cogniciones centradas en la evaluación negativa, así como cierta inhibición comportamental.

Parece probable la existencia de una asociación entre timidez infantil y fobia social. La fobia social, se define como un trastorno caracterizado por “un temor acusado y persistente a una o más situaciones sociales o de actuación en público en las que la persona se ve expuesta a gente desconocida o al posible escrutinio por parte de los demás” (Asociación de Psiquiatría Americana, 1994).

La timidez comienza a ser un problema para el niño cuando limita aspectos importantes de su vida personal, social y/o escolar. Es por este motivo por el que la ayuda profesional es recomendable. En A TEMPO el tratamiento psicológico tiene como objetivo superar la timidez y además evitar desarrollar problemas mayores como la fobia social.

Consecuencias de la timidez

Fundamentalmente el niño tímido puede llegar a sufrir:

  • Baja calidad de vida
  • Síntomas de ansiedad somática: rubor, tensión muscular, palpitaciones, temblores y sudoración
  • Síntomas de ansiedad cognitiva: miedo a la evaluación negativa y temor a las relaciones sociales

La ansiedad social es un elemento básico en el niño tímido. La timidez que aparece en la infancia es una reacción primaria ante situaciones sociales novedosas, que implica:

  • una actitud de cautela, una clara inhibición comportamental (retirar la mirada, no hablar, no actuar, interrumpir el comportamiento)
  • una cierta activación fisiológica (principalmente ruborización),

Esta reacción permite evaluar la situación, el comportamiento de los demás y el propio, al mismo tiempo que permite también protegerse de las demandas de la situación. Cuando dichas demandas exigen al niño dar una respuesta, y romper así su inhibición, se incrementa:

  • el nivel de activación fisiológica, lo que puede desencadenar una reacción de vergüenza, que se caracteriza por sentimientos de malestar y sensación de estar haciendo el ridículo.

Intervención psicológica

El objetivo de la intervención psicológica en A TEMPO es por un lado evitar que los pequeños desarrollen patologías mayores por su timidez y por otro que aumenten su competencia ante las situaciones sociales. Los niños tímidos no quieres aislarse de sus compañeros, de sus amigos ni de sus familiares, pero no saben cómo hacerlo y además no se atreven a afrontar las relaciones sociales. Esta situación les genera frustración y un sentimiento de inferioridad y poca valía.

El tratamiento de los problemas relacionados con el enfrentamiento a situaciones sociales se enfoca de forma global e integral trabajando las habilidades sociales y asertividad, la flexibilidad social, el entrenamiento de autoafirmación y la modificación de los pensamientos rígidos y las creencias erróneas relacionadas con las relaciones sociales.