Las dificultades en la relación familiar

A lo largo de su vida, las familias deben hacer frente a diversas situaciones de dificultad, que si no se resuelven adecuadamente producen mucho malestar entre sus integrantes.

La familia es un conjunto de elementos ligados entre sí por reglas de comportamiento y por funciones dinámicas en constante interacción interna y con el exterior. La familia es una institución formada por sistemas individuales que interactúan y que constituyen a su vez un sistema abierto. Está formada por individuos, es también parte del sistema social y responde a su cultura, tradiciones, desarrollo económico, convicciones, concepciones ético-morales, políticas y religiosas.

El conflicto forma parte inevitable de la convivencia y si se resuelve de manera adecuada, permite crecer a la familia y desarrollar nuevas y mejores maneras de relacionarse.

Muchas veces, las familias no saben cómo resolver esos conflictos porque no cuentan con las habilidades para buscar y encontrar soluciones. En A TEMPO queremos dotarles de herramientas que les permitan solventar con mayor facilidad los conflictos que se originan en el ámbito familiar, y para establecer relaciones positivas donde las personas se sientan reconocidas y valoradas.

Dinámica familiar

Los tipos de familia se pueden clasificar desde su origen, su organización grupal:

  • Familia nuclear: presencia de hasta dos generaciones padres e hijos, matrimonio con hijos o sin ellos y hermanos solos. Si la pareja sufrió muerte, separación o divorcio de uno de los dos cónyuges y es nuclear, puede nominarse familia monoparental.
  • Familia extensa o extendida: presencia de dos generaciones o más. Incluye hijos casados con descendencia o sin ella. También alude a los padres, hermanos y abuelos, a la familia de origen, aunque se viva en una familia de estructura típica nuclear.
  • Familia mixta o ampliada: cualquier tipo de familia que rebasa las anteriores estructuras, puede incluir otros parientes y amigos

Aun cuando la existencia de familias nucleares es ligeramente predominante en el país, la existencia de otro tipo de familias constituye otra de las características de nuestra vida cotidiana. La familia se ha diversificado en su composición, estructura y tipología. Hoy no se puede hablar ya de familia sino de familias. Han cambiado las formas de hacer pareja, los estilos de autoridad, las pautas de crianza, los modelos de maternidad y paternidad, las formas de convivencia.

Cuando analizamos el ciclo vital de la familia notamos que esta evoluciona por crisis, dándole a este concepto una connotación de momento decisivo o de una situación de peligro y oportunidad, aunque hay también crisis que constituyen una amenaza para la familia y que son un riesgo para que ésta se desorganice.

Las crisis familiares están asociadas tanto a la ocurrencia de determinadas situaciones transitorias de la vida familiar que entran dentro del ciclo vital natural de la familia como la formación de la pareja, el nacimiento de un hijo, la adolescencia, la jubilación, que dan lugar a las llamadas crisis normativas; como también por situaciones o hechos accidentales, que desencadenan las crisis no transitorias que generalmente tienen un mayor costo en la dinámica de la familia como son las generadas por los siguientes eventos:

  • Eventos vitales familiares que constituyen separación de algún miembro y que provocan crisis por esta pérdida familiar (hospitalización, separación, divorcio, muerte).
  • Eventos de incorporación de miembros en la familia (adopciones, llegadas de familiares).
  • Eventos que rompen con las normas y valores de la familia (alcoholismo, infidelidad, farmacodependencia, delincuencia, encarcelamiento)

Eventos que obstaculizan la dinámica familiar, y que por su naturaleza y repercusión facilitan las crisis familiares por desorganización (pareja infértil, divorcio, accidentes, enfermedades psiquiátricas).

Intervención psicológica en los problemas de relación familiar

El hecho de vivir una crisis no es necesariamente la causa de problema de relación familiar, sino el modo cómo se enfrenta, y en ocasiones es necesario pedir ayuda profesional para que aprendamos a hacerlo.

Nuestro trabajo terapéutico tiene como objetivo dar respuesta a:

  • las dificultades en la expresión de emociones o necesidades de cada miembro de la familia
  • la gestión de comportamientos inadecuados y a la adaptación al cambio
  • la incorporación de pautas de relación y convivencia funcionales
  • el aprendizaje de estrategias y habilidades en resolución de problemas y toma de decisiones
  • a la cohesión familiar y estrategias de comunicación eficaz, partiendo de las necesidades individuales de cada miembro de la familia y del sistema familiar general.

En A TEMPO la intervención psicológica ayudará a la modificación de los modos de interacción entre las personas que forman la familia y que están viviendo esos procesos de relación inadecuados que generan malestar en todos sus miembros.