Discapacidad – Necesidades Educativas Especiales

¿Qué es la discapacidad?

La discapacidad es aquella condición bajo la cual ciertas personas presentan alguna deficiencia física, mental, intelectual o sensorial que a largo plazo afectan la forma de interactuar y participar en la sociedad. Es decir, hablamos de un término genérico que incluye déficit, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación. Indica los aspectos negativos de la interacción entre una persona (con una condición de salud) y sus factores contextuales (factores ambientales y personales). La discapacidad por tanto no es sólo una condición de salud propia de la persona, sino el resultado de la interacción entre las limitaciones humanas y el medio en el que nos desenvolvemos.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de las Trastornos Mentales (DSM-V) propone la inclusión de la discapacidad en los trastornos de neurodesarrollo, los cuales engloban:

  1. Discapacidades intelectuales
  2. Trastornos de la comunicación
  3. Trastorno del espectro del autismo
  4. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad
  5. Trastorno específico del aprendizaje
  6. Trastornos motores
  7. Otros

¿Qué es la discapacidad intelectual?

 “La discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones significativas tanto en funcionamiento intelectual, como en conducta adaptativa, tal y como se ha manifestado en habilidades adaptativas, conceptuales y prácticas. Esta discapacidad se origina antes de los 18 años”.

Esta definición va acompañada de unas premisas que clarifican el concepto:

  1. Las limitaciones en el funcionamiento presente deben considerarse en el contexto de ambientes comunitarios típicos de los iguales en edad y cultura.
  2. Una evaluación válida ha de tener en cuenta la diversidad cultural y lingüística, así como las diferencias en comunicación y en aspectos sensoriales, motores y conductuales.
  3. En una persona, las limitaciones coexisten habitualmente con capacidades.
  4. Un propósito importante de la descripción de limitaciones es el desarrollo de un perfil de necesidades de apoyo.
  5. Si se mantienen apoyos personalizados apropiados durante un largo periodo, el funcionamiento en la vida de la persona con discapacidad intelectual generalmente mejorará.

Entendemos, por tanto, la discapacidad como el ajuste entre las capacidades de la persona y el contexto en que esta funciona y los apoyos necesarios.

El funcionamiento intelectual está relacionado con las siguientes dimensiones:

  • Habilidades intelectuales
  • Conducta adaptativa (conceptual, social y práctica)
  • Participación, interacciones y roles sociales
  • Salud (salud física, salud mental, etiología)
  • Contexto (ambientes y cultura)

La discapacidad intelectual comprendería un grupo de afecciones cuyo inicio se sitúa en el período de desarrollo y que incluye limitaciones del funcionamiento intelectual como también del comportamiento adaptativo en los dominios conceptual, social y práctico.

Se deben cumplir los tres criterios siguientes para hablar de discapacidad intelectual:

  1. Deficiencias de las funciones intelectuales, como el razonamiento, la resolución de problemas, la planificación, el pensamiento abstracto, el juicio, el aprendizaje académico y el aprendizaje a partir de la experiencia, comprobado mediante la evaluación clínica y pruebas de inteligencia estandarizadas individualizadas.
  2. Deficiencias del comportamiento adaptativo que producen fracaso del cumplimiento de los estándares de desarrollo y socioculturales para la autonomía personal y la responsabilidad social. Sin apoyo continuo, las deficiencias adaptativas limitan el funcionamiento en una o más actividades de la vida cotidiana, como la comunicación, participación social, vida independiente en los múltiples entornos.
  3. Inicio de las deficiencias intelectuales y adaptativas durante el periodo del desarrollo.

Tipos de discapacidad intelectual

  • DISCAPACIDADES INTELECTUALES (TRASTORNO DEL DESARROLLO INTELECTUAL)

La discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) es un trastorno que comienza durante el período de desarrollo y que incluye limitaciones del funcionamiento intelectual como también del comportamiento adaptativo en los dominios conceptual, social y práctico. Se deben cumplir los tres criterios siguientes:

  1. Deficiencias de las funciones intelectuales, como el razonamiento, la resolución de problemas, la planificación, el pensamiento abstracto, el juicio, el aprendizaje académico y el aprendizaje a partir de la experiencia, confirmados mediante la evaluación clínica y pruebas de inteligencia estandarizadas individualizadas.
  2. Deficiencias del comportamiento adaptativo que producen fracaso del cumplimiento de los estándares de desarrollo y socioculturales para la autonomía personal y la responsabilidad social. Sin apoyo continuo, las deficiencias adaptativas limitan el funcionamiento en una o más actividades de la vida cotidiana, como la comunicación, la participación social y la vida independiente en múltiples entornos tales como el hogar, la escuela, el trabajo y la comunidad.
  3. Inicio de las deficiencias intelectuales y adaptativas durante el período de desarrollo.
  • Retraso global del desarrollo

Este diagnóstico se reserva para individuos menores de 5 años cuando el nivel de gravedad clínica no se puede valorar de forma fiable durante los primeros años de la infancia. Esta categoría se diagnostica cuando un sujeto no cumple con los hitos de desarrollo esperados en varios campos del funcionamiento intelectual, y se aplica a individuos en los que no se puede llevar a cabo una valoración sistemática del funcionamiento intelectual, incluidos niños demasiado pequeños para participar en las pruebas estandarizadas.

  • Discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) no especificada.

Esta categoría se reserva para individuos mayores de 5 años cuando la valoración del grado de discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) mediante procedimientos localmente disponibles es difícil o imposible debido a deterioros sensoriales o físicos asociados, como ceguera o sordera perlingual, discapacidad locomotora o presencia de problemas de comportamiento graves o la existencia concurrente de trastorno mental.

Intervención psicopedagógica en personas con discapacidad intelectual

En la práctica psicopedagógica que llevamos a cabo en A TEMPO, el diagnóstico apunta a indagar sobre los procesos de aprendizaje y los conflictos emocionales de una persona y, en este punto, llegar a la construcción de una hipótesis de discapacidad intelectual es sólo un elemento más entre otros que podamos construir. En el caso particular del diagnóstico de discapacidad intelectual, el poder conocer y nominar estas características nos permite trazar líneas de trabajo terapéutico que, como estrategia, contemplen la elección y la modalidad de las intervenciones que apuntarán a potencializar los recursos del paciente y de su familia.

El trabajo psicopedagógico parte de una evaluación previa que fundamente el proyecto de intervención posterior:

  • Diagnóstico de la discapacidad intelectual
  • Clasificación y descripción
  • Perfil de necesidades de apoyo

Existen tres aspectos que consideramos básicos en la intervención con estos niños y jóvenes:

  1. Motivación y reforzamiento positivo: favorecemos su motivación cuando aumentamos su seguridad ante las tareas.
  2. Mediación en el aprendizaje: consiste en dispensar al alumno las ayudas pedagógicas necesarias para la consecución de los objetivos propuestos. Elegir técnicas y estrategias metodológicas adecuadas, secuenciar las tareas en pequeños pasos, disponer los recursos con los que cuenta para que favorezcan los aprendizajes, proporcionarle las ayudas que necesita
  3. Generalización: para que sea real y efectiva, debe conseguir que lo aprendido se aplique con frecuencia, a lo largo del tiempo, con otras personas y en otros ambientes.

Teniendo en cuenta la diversidad de dificultades intelectuales que existen y por tanto que cada persona tiene sus características particulares, citamos solo algunas de las técnicas y estrategias que empleamos en nuestra intervención psicopedagógica:

  • Enseñanza incidental: muy apropiada para el desarrollo y empleo del lenguaje funcional y de la expresión de intenciones comunicativas.
  • Modelado: consiste en exponer al niño a modelos que realizan los comportamientos requeridos.
  • Dramatización: consiste en la posibilidad de ensayar en una situación controlada aquellas habilidades que se van a requerir posteriormente en situaciones cotidianas.
  • Resolución de problemas: consiste en proporcionar una estrategia que pueda ser útil ante diferentes situaciones para resolver situaciones problemáticas.

Los objetivos de la intervención psicopedagógica en A TEMPO buscan la promoción y mejora del desarrollo individual, social y escolar del paciente con discapacidad, trabajando de manera global los ámbitos cognitivo y emocional.

Tratamiento

El tratamiento tendrá en cuenta en primer lugar el tipo de depresión de cada individuo y la situación particular de éste.  El objetivo prioritario es afrontar la depresión para poder superarla y vivirla como algo que se dejó en el camino al terminar la terapia.

  • A través de la psicoeducación el paciente entenderá el porqué y el cómo de este trastorno del ánimo.
  • Se han de regular las necesidades básicas del paciente tanto en relación al sueño como a la alimentación, como primera medida de intervención terapéutica.
  • Trabajaremos para conseguir nuestro objetivo, con terapias de comprobada eficacia como Mindfulness, EMDR, cambio de patrones cognitivos y conductuales y la relajación.
  • Dentro de la terapia el paciente aprenderá a evitar recaídas con el fin de prevenir alteraciones del estado de ánimo en el futuro.